Dorindo Cárdenas

 

Dorindo Cárdenas, “El Premier de los Comendadores”, “El Maestro de Maestros”, “El Poste de Macano Negro”, “El Idolo de las Multitudes” son algunos de los calificativos a su maestría artística, que a través de 40 años ha recibido de su pueblo y el público amante de la más genuina manifestación de nuestra música típica popular.

Dorindo Cárdenas nace un 14 de febrero de 1936 en la comunidad de Agua Buena, distrito y provincia de Los Santos, el segundo de 8 hijos del hogar formado por Peregrino Cárdenas y Clementina Gutiérrez de Cárdenas (Q.E.P.D.), criado humildemente con muchas privaciones y sacrifcios, pero como la mayoría de los santeños, con muchas ganas de sobresalir y progresar poniendo todo de su parte.

Es así como Dorindo desde la temprana edad de 6 años se interesa por aprender a tocar violín observando a su tío Rosendo Gutiérrez (Q.E. P.D.) cuando estaba en la Guabas, más tarde en Agua Buena tiene la oportunidad de conocer y ver tocar a Carlos Martínez y Benigno Villarreal con lo cual crece su entusiasmo. A los 12 años, comienza a amenizar fiestas y bailes de lugares vecinos donde adquiere fama y sus amigos y maestros conscientes de su clara inteligencia y responsabilidad lo estimulan para que cultive este arte y es así, como viaja a la ciudad de Las Tablas a contactar a Chico Purio, Abrahan Vergara y Clímaco Batista, a quienes admiraba y escuchaba por radio para que le enseñen a solfear, adquiriendo mayor destreza y dominio de la música.

Su fama como violinista crece, llegando pronto a competir con sus maestros, siendo contratado para bailes y fiestas en otras provincias. Meses después compra un acordeón de segunda y se propone fundar un nuevo conjunto el cual denomina “Águilas Istmeñas”, hace su primera presentación formal en Los Anastacios, Chiriquí el 25 de julio de 1957 en celebración de Santiago, Santo Patrono de la comunidad, resultando su presentación en un rotundo éxito que cada día se repite y afirma más y más; tres meses después decide volver a Los Santos, donde debe competir con los grandes del momento, Gelo Córdoba y Claudio Castillo.

En la euforia de un baile en La Villa de Los Santos alguien gritaba, “ese es el Orgullo Santeño, Dorindo Cárdenas” y al repetirse ese pregón un nombre más regional decide cambiarle el nombre al Conjunto, por Conjunto “Orgullo Santeño”, nombre que lleva hasta el día de hoy.

El éxito obtenido por Dorindo y Ceferino fue contundente y los coloca en un indiscutible primer lugar en la preferencia de los amantes de nuestra música típica, consolidándose la primacía de Dorindo Cárdenas que se ha mantenido como el más respetado admirado y genuino intérprete de nuestra música por los últimos 40 años. Además de gran acordeonista, Dorindo ha sido un exitoso compositor, a nivel internacional, son claros ejemplos, entre otras XV Festival en Guararé, grabado por 14 agrupaciones extranjeras, Olvidemos el pasado y El Solitario, grabados en diversos ritmos por agrupaciones de México, Miami, New York, E.U.A., Puerto Rico, Venezuela, Colombia, etc. A nivel nacional su éxito ha sido mayor, puesto que cada una de sus composiciones ha resultado un éxito discográfico.

Dorindo ha sido condecorado y galardonado en diversas ocasiones, ha recibido honores al mérito en nuestro país y el exterior, menciones de “Hijo Meritorio”, llaves de ciudad, etc.

Entre los más altos honores recibidos está el de ser único en recibir la orden Vasco Nuñez de Balboa en el grado de “Gran Comendador” de manos del General Omar Torrijos Herrera.

Ha sido el único acordeonista que ha representado a Panamá en un Festival Mundial de Acordeones, compitiendo con lo mejor de los cinco (5) Continentes, en Venezuela. Ha llevado nuestros aires más genuinos entre otras, a ciudades como New York, Miami, Caracas, Buenos Aires, Manizales, Valledupar, Sincelejo, San José, Barranquilla, etc.

Donde suena un acordeón, donde se escuche nuestra música típica popular, no importa quién la interpreta, en el subconsciente pensamos en Dorindo, porque ha sido y es, el más representativo y un ejemplo para sus colegas y futuras generaciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 





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